lunes, 25 de octubre de 2010

Artista.


El artista sonrió alegrándola tanto que pronto comenzó a reavivarse. Llevaba demasiado tiempo sin que le pintaran una sola sonrisa. Sus músculos se habían agarrotado, convirtiéndose en una mueca triste. Sus facciones se habían convertido en mera decoración. Sus ojos ya no tenían el brillo de antaño, habían perdido vida. Intentó recordar que era aquello que tan feliz hacía a los demás y tan feliz la hacía a ella. Pensó hasta sentir que los recuerdos regresaban . Reír, era reír. Así, su gesto se torció de tal manera que sus músculos doloridos volvieron a la acción. Sus mejillas se elevaron y sus labios se curvaron. Mientras sus dientes asomaban, la emoción la embriagaba. Sonreía de pura felicidad. Renovada, su sonrisa mostraba más de lo que nunca mostró, había crecido con ella. Pronto toda la fuerza acumulada de su sonrisa silenciada asomó por sus labios. Las carcajadas inundaron el lugar, una risa verdadera, sin trampas. Aquella locura era culpa del artista que la contagió. Sí, sí, Artista, quién si no podía dibujar una sonrisa tan bella.

lunes, 11 de octubre de 2010

Smile

¿Has visto? Buenos días con una sonrisa sincera, a mí me suelen saludar con la cara como de madera. Siempre me digo " si te sonríen, desconfía" pero mira, me niego a sospechar de la primera sonrisa del día. Voy a nadar entre las nubes, quiero sentir el cosquilleo ese que sólo sientes cuando subes. Me piro lejos, para irme de aventuras, no sé lo que me espera y eso es lo que más me gusta. Ya me buscaré la vida cuando llegue, ¡por favor decidle al piloto que despegue ya y que me lleve! Estoy nervioso pero estoy más emocionado. Gracias por la sonrisa ¿eh? Mi gran viaje ha comenzado.

jueves, 7 de octubre de 2010

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Habitación añil. Ella. Ríe. No es que esté segura de que algo cambiará pero... no le queda otra que aguantar como tantas veces atrás. Lástima... nunca pensó que tendría que acordarse tanto del pasado.

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Habitación añil. Ella. Cuando por fin parece que llega la solución de algo, todo pasa a carecer de sentido. A lo mejor debería darse por vencida. El destino no lo puede cambiar nadie y menos ella. Todo transcurrirá de la manera prevista.