Vamos a pedirles documentos a los policías,
voto de pobreza a los presidentes,
arrepentimiento público a las vírgenes,
sensatez a los conductores de la tele.
Vamos a quitarle vanidad a los ricos,
hambre a los desesperados,
temor a los diferentes,
ingratitud a los embajadores.
Vamos a reclamarles.
Piedad a los asesinos,
memoria a los olvidados,
dulzura a los tristes.
Vamos a pedir lo imposible y más.
Que Dios no se convierta en bandera
de la muerte.
Que nadie disfrute de lo que no necesita.
Y que ames.
Y que ames.
Ya que puedes.