lunes, 27 de agosto de 2012

He perdido.

Nos hicieron creer que el "gran amor " sólo sucede una vez, generalmente antes de los 30 años. No nos contaron que el amor no es accionado, ni llega en un momento determinado. Nos hicieron creer que cada uno de nosotros es la mitad de una naranja, y que la vida sólo tiene sentido cuando encontramos la otra mitad. No nos contaron que ya nacemos enteros, que nadie en la vida merece cargar en las espaldas la responsabilidad de otro. Nos hicieron creer en una fórmula llamada "dos en uno": dos personas pensando igual, actuando igual, que era eso lo que funcionaba. No nos contaron que eso tiene un nombre: anulación. Que sólo siendo con personalidad propia, podremos tener una relación saludable. Nos hicieron creer que el matrimonio es obligatorio y que los deseos fuera de término deben ser reprimidos. Nos hicieron creer que los guapos y delgados son más amados. Nos hicieron creer que sólo hay una fórmula para ser feliz, la misma para todos, y los que escapan de ella están condenados a la marginalidad. No nos contaron que estas fórmulas son equivocadas, frustran a las personas, son alienantes, y que podemos intentar otras alternativas. ¡Ah!, tampoco nos dijeron que nadie nos iba a decir todo esto... Cada uno lo va a tener que descubrir solo. Y cuando estés enamorado de ti mismo, es cuando podrás enamorarte de alguien.

viernes, 24 de agosto de 2012

Confío en mí.

Si me tienen que traicionar, que me traicionen. "Y que yo esté aquí para verlo'', típica frase que suele repetir medio globo terráqueo.
Solo espero que cuando duela de verdad ésta pedazo de masuca que bombea sangre por todo mi cuerpo soporte una vez más las inclemencias o caprichos del ''destino'' mientras que alguna sonora o cercana voz que en realidad ve todos los sucesos desde el exterior me diga uno de esos jodidos ''te lo dije'',el cual para mi sonara más hondo que pegarle una patada a un balón desde un campo de fútbol y terminarla encajando en un árbol a tres manzanas de allí. Cosa que me gustaría hacer contigo.

martes, 21 de agosto de 2012

Sábado.

Camina por la fría acera con los zapatos en la mano,siente sus pies sobre el asfalto y no logra esquivar pensamientos nocivos que dificultan el paso de su desenfrenada respiración, aunque por lo menos logra esquivar los coches que pasan por su lado,rozando su vestido y cordura,con el paso de los segundos se incrementa su dolor de cabeza,pero más que la cabeza le duele el corazón,que está demasiado apretado intentando pagar deudas y pronto va a declararse en bancarrota por no pagar las cuotas anuales de demasiados años. 

jueves, 16 de agosto de 2012

Absurdo.

Y al cabo de un mes, después de intentar cada semana cada día que te vuelva la inspiración, después de coger una y otra vez tu boli preferido y tu libreta más querida y sentarte en tu rincón más visitado de toda la habitación, miras a la papelera llena de hojas arrancadas  y caes en la cuenta...
Y aunque suene lamentable lo ves todo más claro y acabas de comprender que las mejores letras realmente sales cuando estás totalmente jodida. Que las palabras que más dentro se te meten al leerlas son las que están cargadas de momentos amargos.
Y empiezas a reflexionar, y a no saber si lo que has descubierto es bueno o malo, bueno porque si hasta ahora no he podido escribir ha sido porque he estado realmente feliz, malo porque si de repente me salen las palabras es porque estoy otra vez abajo.
Pero bueno, después de todo me doy cuenta de que así soy yo... ahora arriba, ahora abajo, y mis letras serán tan fugaces como mi estado de ánimo... al menos me queda eso. Esta es mi propia terapia, y ¡qué coño!, a mí me sirve, después de esto se me habrá pasado el pesimismo y hasta dentro de unos meses no volveré a escribir o hasta el próximo batacazo, que siempre llega sin avisar. Y aquí estoy como una gilipollas riéndome de mi propio descubrimiento, a veces puedo llegar a ser tan irremediablemente absurda qué nada en mí tiene sentido.