Rabia. Infinita rabia me corroe. Revolotea por mi cuerpo, no tiene dirección. Se extiende desde mi mente hasta mis pies.
Algo llega a mi boca, mi mente se acciona.¡Sal, sal de mí!¡Maldita ráfaga de sentimientos con fin de destrucción!¡SAL!
Siento que voy agonizando en mi propio cuerpo, me voy consumiendo sin cesar. Mis fuerzas se van alejando, tú te vas a cercando.
Por favor, desaparece, ¡vete!. No quiero que te vuelvas a accionar más.
Señora Rabia, quiero que te vayas y no vuelvas jamás.
