lunes, 31 de diciembre de 2012

Page 365 of 365.





Parece que era ayer cuando empezábamos el año 2012 y resulta que dentro de apenas unas horas damos la bienvenida al 2013. Me gusta, me gusta ese número, ero no me preguntéis por qué porque ni yo misma lo sé.
¿Se ha ido rápido este año, decís? Bueno, tal vez. Tal vez sí o tal vez es que realmente no hemos sabido disfrutarlo como nos hubiese gustado o como deberíamos haberlo hecho.

Yo, sin embargo, he intentado disfrutarlo con sus pros y sus contras. Agradeciendo y valorando cada pequeño detalle, intentando sonreír cada vez que he podido aunque tampoco puedo decir que he pasado sin caer. Claro que he caído y, además, no pocas veces precisamente. Y sí, me he ahogado millones de veces y claro que me ha costado salir a flote, pero... ¿Y no sienta bien eso de ver que has podido? ¿Que sin ayuda de nadie lo has hecho? Es la mayor gratificación que he podido llegar a tener, bueno, eso y verles sonreír a ellos, a mis hermanos de otra madre.

"¿Pero?", "¿y si?", "¿no crees?"... Estas son la mayoría de partículas que he llegado a insertar en cada preguntar que me hacía a mí misma, bueno, corrijo: Que me hago.
Sí, soy bastante insegura, he sido bastante insegura de mí misma este año, y eso ha supuesto varias cosas: He dudado, he llorado, he gritado, me he enfadado, he recordado, he olvidado, he sonreído, he creado, he vivido.   (Esta última bien marcada, supongo que en negrita la veréis. Es la más importante pues)

He vivido muchas experiencias, y todas ellas las he capturado.

He conocido a personas, también a gente, pero me quedo con las personas. Y, entonces, ha sido cuando me he dado cuenta de que las palabras "hermano", "amigo", "más que un conocido" quedaban cortas.
Todavía no he acabado de comprender por qué un desconocido que hasta hacía escasos minutos no formaba parte tuya, te entiende más que cualquier persona de este mundo y notas que te ayuda de una manera tan profunda que te sientes comprendida e identificada.
Nunca he comprendido que el concepto de amistad no haya evolucionado. A veces leo libros que hablan de la Edad Media, del Renacimiento, de principios de siglo, y siempre se habla de la amistad; un amigo siempre es un amigo. Los amigos son amigos y su repercusión en la persona amiga es bastante parecida en todas las épocas. En cambio, el mundo de la pareja y la familia sí que ha evolucionado. No tienen nada que ver con el núcleo familiar en la Edad Media.
Creo que este es uno de los males de esta sociedad. El concepto amigo, el rol de amigo, ya no puede ser el mismo en la época tecnológica en la que vivimos. Yo creo que ahora es imposible mantener el contacto con los amigos de la misma manera que en décadas anteriores.

Perder un amigo está siempre relacionado con dejar de verse. Los amigos se definen, sobre todo, porque son personas que se ven, que se ven muchas veces en la vida. ¿Puedes ser amigo de alguien si no lo ves jamás, si no quedas nunca con él? Teóricamente no se puede. Siempre teóricamente.
He tardado bastante tiempo en comprenderlo, pero este año lo vi claro. Hay amigos que te dan amistad, hay amores que te dan pasión o amor, y finalmente están los desconocidos conocidos.

Todo el mundo encuentra a este tipo de personas o personas, pero el problema es que aún no existe la palabra para definirlos.

Yo he encontrado este año a dos de esas personas, las dos con su cierta cantidad de importancia incrustada. Cada una me ha aportado muchísimo, precisamente a la segunda la he conocido hace poco, y, como he dicho antes, en cuestión de minutos hemos conectado. Se han convertido en algo muy importante y qué menos que darles las gracias.

Y bueno, con esto le doy la bienvenida a un nuevo año, a una nueva caja de sorpresas. Bienvenido 2013.

lunes, 17 de diciembre de 2012

Poeta.





Una vez me dijeron que los poetas son muy extremos, que para estar inspirados tiene que estar muy tristes  o muy enamorados.

Yo he estado triste.
Yo he estado enamorada y triste.
Yo he estado enamorada.

Empecé a escribir un día cualquiera. Un día de esos de mi vida sin vida. Un día de esos días que yo decidía no sentir. Imagino que como ser humano que soy, una mañana me desperté con excesos de sentimientos, y, como no quería repartirlos, decidí escribirlos.
Demasiados pocos años tenía como para poder escribir sobre lo que había vivido, así que opté por inventar, imaginar, observar y representar.
También fue, entonces, cuando descubrí que no era consciente de lo que sentía hasta que lo escribía. Supongo que una vez hecho tinta, algo abstracto, se hace real y perceptible. Improbable, irrefrenable, inevitable.

Soy de esas tontas que cuando le duele, escribe. Sí, a veces llora. Pero casi siempre escribe. Lágrimas lingüísticas digo que tengo. Pero, ¿sabéis por qué? Porque estudio lenguas. Y no leguas de bocas cualesquiera. Estudio palabras. Por eso escribo; creo. Creen. Me pierdo entre letras. Y tú te preguntarás cómo, pero yo también me lo pregunto; no sé la respuesta.
Lo peor es cuando pienso. Se forma una sopa de letras en mi cabeza, y, por más que busco, no encuentro. Me mareo, me enredo y sueño.

A estas alturas del camino, lo confirmo: he vivido. He escrito porque he tenido sobre qué escribir. He escrito tanto que me he atrapado en un mundo cruel donde las palabras no me dejaban salir. Y no tenía otra opción, porque si no era por escrito, no había nada que vivir. Era, es todo tan triste. Y la tristeza se escribe para no vivirla; para sacarla, de alguna forma, de nuestro cuerpo. Por eso he escrito tanto, tanto tiempo.

               "Unos dicen que poeta, otros dicen que escritora, pero, ante todo, soy persona."

lunes, 3 de diciembre de 2012

Somos.

Entramos en la conciencia de la locura y no nos gusta el color. Nos han bañado con agua fría y nos han hecho herederos de algo que no queremos.
Nos han tratado como mercancía. Han golpeado nuestras mañanas con garrotes de la sinrazón. Como perros tristes hemos caminado entre chabolas de desesperación, buscando desorientados un atisbo de esperanza que han tenido enterrado en cámaras acorazadas bajo sus ciegos deseos de poder.

Pero el miedo ha desaparecido. Nuestras cuerdas vocales han despertado de su letargo y se han levantado.
Somos la generación de un cambio climático radical, somos la generación de un beso empapado en petróleo. Herederos del día destruido. Somos la generación de crisis nucleares, la generación que anda por el mundo sin centro de gravedad, pero...

Somos y seremos la generación que se levante, somos y seremos la generación que invente vacunas contra el despotismo, somos y seremos la generación que romperá el próximo escalón. Fabricaremos antibióticos contra la corrupción, daremos baños de lucidez y esperanza, besos de sinceridad, abrazos de apoyo, pues todos somos UNO.

SOMOS LA GENERACIÓN.