12 meses que han marcado un punto importante en mi vida, quizá haya sido el año más importante de todos. He vivido muchas experiencias, demasiadas. Experiencias que me han ayudado a madurar y a creer un poco en mí; todo ha sido totalmente increíble: viajes a sitios maravillosos, he podido conocer algo más a mis amigos, personas que faltan, que llegan y se van para volver, momentos inolvidables y varias historias con diferentes finales.
Tampoco puedo decir que haya sido el mejor año, ni que haya sido mejor que otros, pero lo he vivido tan intensamente como otro cualquiera: he reído, he llorado; he luchado, me han derrotado; he ganado, he perdido;he gritado, he susurrado; he acariciado, he arañado; he abrazado, he destrozado. Supongo que es la rutina de cualquier ser humano de mi edad: vuelve a nacer y va muriendo lentamente en su propia vida.
He de dar gracias a muchas personas que han hecho que este año se haya vivido de una forma especial, que me han ayudado a poder seguir adelante en momentos totalmente difíciles y que me han apoyado para que me pueda dar cuenta de que soy yo, alguien que merece la pena y que se puede comer el mundo día a día, que no puede caer tan fácilmente, que tiene que reconocer sus errores para poder corregirlos, pero que sin errores no hubiese merecido la pena nada. Si, vosotros, cada uno de vosotros sois demasiado importantes para mí, que sin vosotros, sin vuestra ayuda, sin vuestro pequeño granito de arena no hubiese podido conseguir lo que soy ahora: alguien fuerte. Sin más rodeos, gracias.
La vida es como una ruleta, estás destinado a algo. Tal como naces, mueres. No hay más; Este año se han ido personas que han sido bastante importantes para mí, personas que formaron parte de mi vida en un momento, o incluso años; personas que he conocido bastante y otras a las que no me dio tiempo conocerlas demasiado, pero aún así, sé, estén dónde estén, que han merecido la pena y que siempre habrá algo de ellas dentro de mí.
Espero que este año llegue con fuerzas, que todo sea tan especial como este y que todo gire a su ritmo.
Ahora, ahora si puedo decir:
Gracias 2011 por formar parte de mí; bienvenido querido 2012.