El tiempo, matándome otra noche más, otra noche esperando que des señales de vida. Que vuelvas, por ti, por mí, por lo que fuimos. Cada día me duelo más, me duele saber que ya no estás, que no eres el de antes. Me revienta que tu "ella" sea otra, y yo, no poder hacer nada para evitarlo. Que aquí la que tiene la culpa soy yo y el tiempo, por pasar demasiado rápido. Demasiados meses han pasado desde nuestra última conversación, y demasiados días desde que te vi. Me mata la incógnita, el cómo y con quién estarás y que tiene que no tengo yo. He cambiado ¿Sabes? Ya no soy la niñata a la que enamoraste, aunque, enamorada, sigo. O no, no sé. El tiempo ha desgastado sentimientos, pero no es capaz de borrarlos.
El problema que tengo ahora, es que desde que te fuiste no hay otra persona que me llene, pero tú tampoco lo haces excesivamente. El tiempo me está devorando. Tú, tiempo, distancia, yo. Es lo que querías ¿no? No me convence eso de poner meses y kilómetros de por medio, necesitamos palabras. Palabras que nos unan y no nos separen más. El nudo constante de mi garganta, el que no me deja hablarte, ese nudo, no se deshace; cada día se hace más fuerte, hasta que acabe ahorcada con él. El tiempo no me cura nada, me asusta.Y me da miedo no olvidarte.
Querido tiempo, ahora es cuando tienes que volver atrás y evitar que nos distanciemos. Evitar que poco a poco me muera por dentro.