viernes, 2 de agosto de 2013

Fotografía.

Me encantaba cómo los flashes de la Olympus señalaban un instante que había pasado y que ya habría desaparecido para siempre. Yo rescataba el instante al utilizar mi cámara, y de ese modo descubrí una
forma de detener el tiempo y conservarlo. Nadie podía arrebatarme esa imagen, porque me pertenecía.